Debí
Y dejando atrás miles de cosas
salí a recorrer el mundo de tu mano.
Debí aprender a dar la otra mejilla,
a bendecir a quien me hiciera daño,
a ser cordero en medio de lobos;
debí aprender a amar sin ser amado;
debí moldear mi corazón
y ser siempre pobre, paciente y manso.
También debí aprender a ser valiente
cuando un día descubrí
que ser cristiano no es andar
con la cruz colgada al pecho
o transportar la Biblia bajo el brazo...
Mil veces me caí...
pero mil veces seguí tu ejemplo,
camino del calvario.
El mundo me atacó como fiera,
y yo esperé encontrar un mundo manso...
Por caminar tus pasos fui agredido;
queriendo hacer el bien fui rechazado,
queriendo dar amor fui herido,
queriendo la paz...me hicieron daño.

No hay comentarios:
Publicar un comentario