Ven y
oyeme cuando me vaya
Ven, te toca mi vida,
ven para que mis brazos rocen tu rostro,
ven, cúbreme despacio como tú lo haces,
hame en este presente y en el futuro,
todo lo que he anhelado antes,
ven, tócame el pecho,
siente
los latidos de mi corazón,
que al ser un órgano rector de la vida,
a veces no tiene coordinación con la mente.
Para cuando me vaya
ya sólo se irá una parte de mí,
la que sólo me queda,
la otra ya ha marchado,
entre tantas penas, alegrías y tristezas,
para cuando me vaya,
sentiré un poco la pena,
de lo que pude hacer y no pudo ser,
de haber tenido ilusiones,
que sólo fueron sueños,
para cuando me vaya, iré
he de sentir en el inicio de mi marcha,
todo lo que pudo ser y no fue.

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