GRACIAS

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martes, 3 de septiembre de 2013

Dialogo con la luna

Dialogo con la luna
      Creerá la luna que me conoce
      solo porque me ha visto contemplarla,
      al caer la noche oscura?
      ¿Solo porque escuchó mis voces,
      porque me oyó cantarla,
      porque me vio buscarla,
      me descubrió al mirarla,
      con infinita ternura?.

      ¿Qué pensará de mí esa luna
      que me espera como yo la espero
      en nuestra nocturna y secreta cita?
      ¿Creerá conocer cuando mi corazón palpita,
      cuando suspira por un te quiero?

      ¿Qué pensará esa luna que habita
      en el espacio de mi vigilia,
      en el cristal de mi ventana pegada,
      en mis noches, en mis días,
      en el algodón de mi almohada?

      ¿Pensará quizá que me conoce a mí
      como no me conoce nadie más?
      ¿Pensará, puede que sí,
      que quizá me entiende
      como nadie me entenderá jamás?
      Esa luna ¿Qué pretende?

      Solo porque me haya observado,
      cómodamente asentada en el cielo,
      ¿Qué sabrá de mí si nunca ha llorado,
      si no ha estado enamorada,
      si nunca necesitó consuelo,
      si nunca la han abandonado?
      La luna no sabe nada.

      Si la luna solo me mira distante,
      como se mira a una desconocida,
      si quizá no fuera mi amiga,
      y me mirara como a cualquiera...
      Si quizá ni un solo instante
      de este tiempo en que nos creí unidas
      me haya comprendido siquiera...

      ¿Qué pretenderá esta luna presumida?
      ¿También querrá ella que la quiera?
      Pues quizás, a fin de cuentas
      no seamos tan diferentes...

      Dime luna altanera,
      dime luna que creces
      los sueños de tantas gentes
      y los míos, tantas veces...
      ¿Los tuyos, de qué se alimentan?
      Cuando me alejo de mi ventana
      ¿Dónde vas cada mañana
      en tu vagar por el espacio a tientas?

      Si sabes de mis sentimientos,
      si lees todos mis pensamientos
      si te he abierto mi corazón...
      Pensarás que me conoces, luna...
      Y tendrás toda la razón.


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