Un par de lágrimas,
Para
que se alberguen entre tu alma,
y
corazón; así, si en algún segundo,
la
soberbia daña tu andar,
sea
una muestra de sensibilidad ajena,
la
que te ayude a no cometer injusticias.
Hoy quiero desearte...
que compartas tus alegrías
con los seres que amas,
para que cuando creas que caminas en la
soledad,
mil angelitos resguarden tu mirada.
Hoy quiero obsequiarte...
lo más bello que puedas recibir
mientras transformas estas líneas en un
espejo;
donde la ternura que aquí encuentres
y donde la belleza que aquí nazca,
te de la certeza de que no estás solo.

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